El SNTE resistió la zanahoria oficial de un baile como distractor para que no se manifestaran en el Día de los Trabajadores y reclamó la afiliación forzosa, el acoso laboral, el desvío del ISR de la nómina magisterial y el impago de distintas prestaciones y derechos de los maestros, en ejercicio y jubilados.
Manuel Arellano Méndez, enviado por la dirigencia nacional del SNTE, reprobó ante los maestros concentrados en la Plaza de Fundadores que el gobierno estatal recurriera a estratagemas como la de “invitar a un baile” para evitar que expresaran sus inconformidades en la calle, en una marcha que reunió a las secciones 52 y 26, además de los maestros del sistema de tecnológicos. “Es deleznable que los funcionarios públicos insulten la inteligencia de los maestros”, dijo al micrófono. “¡Fuera Cedillo, fuera Cedillo!”, corearon como respuesta los maestros alrededor del tapanco, en alusión a Juan Carlos Torres Cedillo, titular de la Secretaría de Educación de Gobierno del Estado.
El representante del líder nacional del magisterio cuestionó las maniobras de coacción y los intentos de injerencia del gobierno estatal, incluida la afiliación a un partido político, así como el incumplimiento de compromisos laborales con el magisterio. Encomió también la valentía de los maestros potosinos para sostenerse en su lucha, pese a las presiones. Arellano Méndez les recordó que vienen tiempos electorales “más crispados”, y los exhortó a mantenerse unidos contra pretensiones de utilizar al magisterio o amedrentarlo con fines ajenos a la lucha magisterial.
A la llegada de la marcha, el presentador del tapanco ya había dejado clara la postura de la concentración: “¡Ni un voto más a ese color!”, arengó varias veces. El presentador llamó “mísero” al Gobierno del Estado y denunció afiliaciones obligadas, acoso laboral,adeudos y desvíos. “Los maestros no van a bailar cuando no quieren. No más represión, no más adeudos, no más desvíos, no más despilfarros”, apuntó antes de presentar a los liderazgos del mitin de cierre.
Para abrir los discursos, se leyó el posicionamiento de la dirigencia nacional, de respaldo y compromiso con la presidenta Claudia Sheinbaum, así como adhesión a la búsqueda de mayor justicia social con su gobierno.
Elizabeth Bibiana Guerrero mIlán, la secretaria general de la Sección 52 del SNTE, demandó la revisión del ISR que fue descontado a maestros del sistema estatal pero no enterado a Hacienda, los adeudos a las familias de docentes ya fallecidos a quienes les quedaron a deber y los cambios de adscripción de maestros sin consentimiento de ellos. “El magisterio exige lo que le corresponde. El magisterio consciente, organizado y decidido lucha como uno solo”, dijo en referencia a la presencia de las dos secciones y los liderazgos de ambas ahí presentes.
La “Bibi”, como coreaban los agremiados, dijo que la marcha y el evento conjunto de cierre abren una ruta de lucha. “Este momento no es el final, son más de cien demandas pendientes”, advirtió.
Juan Carlos Barcenas Ramírez, dirigente de la sección 26, se sumó en un tono más mesurado, a los reclamos del magisterio ahí concentrado.

