La situación de sequía en los municipios de San Luis Potosí empeoró drásticamente en tan solo un año, de acuerdo con los reportes emitidos por la Comisión Nacional del Agua (Conagua).
En el Monitor de Sequía de México al 31 de enero de 2023, la dependencia federal detalló que de los 58 municipios, ninguno se encontraba libre de afectación: el 61.9 por ciento del territorio potosino (33 municipios) registraba en aquel entonces una situación anormalmente seca; 38.1 % (25 municipios), ya sufría sequía moderada y hasta entonces, ningún municipio se ubicaba en las categorías de sequía severa, extrema o excepcional.
El pasado 19 de febrero de 2024, la Conagua difundió el Monitor de Sequía de México al 15 de febrero de este mismo año, en el que se observa que la situación es cada vez más preocupante a nivel nacional y San Luis Potosí no queda exento de la grave crisis.
En esta ocasión, un municipio potosino, Villa de la Paz, que representa el 9.2 % del territorio potosino, apareció sin afectaciones, pero la situación en el resto empeoró: el 11.6 % del área estatal (5 municipios) se encuentra anormalmente seco; 17.4 % registra sequía moderada (2 municipios); 16.1 % escaló a sequía severa 6 municipios); 20.4 % del área de San Luis Potosí (11 municipios) sufre ya sequía extrema y 25.3 % (34 municipios) presenta sequía excepcional.
Los 34 municipios con la peor situación (sequía excepcional) son: Alaquines, Aquismón, Armadillo de los Infante, Cárdenas, Cerritos, Ciudad Fernández, Tancanhuitz, Ciudad Valles, Coxcatlán, Huehuetlán, Lagunillas, Rayón, Rioverde, San Antonio, San Ciro de Acosta, San Martín Chalchicuautla, San Nicolás Tolentino, Santa Catarina, Santa María del Río, San Vicente Tancuayalab, Tamasopo, Tamazunchale, Tampacán, Tampamolón Corona, Tamuín, Tanlajás, Tanquián de Escobedo, Tierra Nueva, Villa de Reyes, Villa Juárez, Axtla de Terrazas, Xilitla, Zaragoza y Matlapa.

La ciudad más grande del estado, en sequía extrema
En el caso de la capital potosina, hace un año se encontraba en la categoría de anormalmente seco, pero desde el 15 de septiembre de 2023 empeoró a sequía extrema.
De acuerdo con la información difundida por el Ayuntamiento capitalino, la situación comenzó a complicarse desde el 22 de junio de 2023, fecha que la presa El Realito dejó de enviar agua por presentar fisuras que ameritaban reparación y hasta hoy no se tiene noticia de cuál es el estatus de los trabajos ni cuándo se reanudará el suministro.
Aunado a lo anterior, el 4 de agosto se suspendió el abasto de agua procedente de la presa San José por estar prácticamente vacía. Solo se dejó líquido suficiente para que sobrevivan las especias acuáticas que ahí habitan.
Hasta el 16 de febrero pasado, las cuatro presas de las que depende la capital potosina se encontraban por debajo del 10 por ciento de su capacidad: El Realito registraba un nivel de almacenamiento de 5.8 %; San José, 8.8 %; El Peaje, 6.7 % y El Potosino, 0.9 %.
La crisis en la capital del estado se atribuye sobre todo a la falta de lluvias prolongadas e intensas en el último año. Solo se han registrado precipitaciones esporádicas insuficientes para una buena captación, por lo que el suministro a la población depende únicamente de la extracción de agua de los pozos.
Hasta inicios del 2023 existían 139 pozos en funcionamiento en la capital potosina, la mayoría de ellos con requerimientos de rehabilitación y mantenimiento.
Ante la sequía, la alcaldía optó por reactivar otros cuatro pozos que permanecían sin operar y además perforó seis nuevos, de los cuales uno ya fue conectado, cuatro más están en proceso de equipamiento y otro en fase de conexión. No obstante, el alcalde Enrique Galindo Ceballos ha advertido sobre el riesgo de que el acuífero se agote y considera que la ciudad se encuentra “en terapia intensiva”.

