La “Ley Gobernadora” es una iniciativa ilegítima diseñada para alterar el equilibrio político en San Luis Potosí y excluir a determinados actores de la competencia electoral, advirtió el analista político Oswaldo Ríos Medrano.
Durante la XIX sesión de diálogo y análisis organizada por el Grupo Fundadores, Ríos Medrano sostuvo que la modificación legal conocida como “Ley Gobernadora” no busca fortalecer la vida democrática, sino cerrar espacios políticos, lo que genera riesgos institucionales y profundiza la polarización en el estado.
El ponente afirmó que la reforma carece de viabilidad constitucional y anticipó que podría ser revertida en instancias jurídicas, lo que representaría un duro revés político para el Ejecutivo estatal y para quienes impulsaron su diseño, específicamente para diputado del Verde, Héctor Serrano.
Añadió que cuando una fuerza política es tan dominante puede caer en excesos que se convierten en provocaciones, lo que habrá de generar desgaste, tensiones internas y podrían tener consecuencias electorales funestas para el grupo en el poder, además de abrir un periodo de incertidumbre sobre la relación entre el gobierno estatal y el federal.
En otro tema, Ríos Medrano presentó diversos indicadores globales relacionados con percepción de corrupción, estado de derecho, seguridad, desempeño económico y finanzas públicas, los cuales —según expuso— documentan las promesas incumplidas del gobierno federal. Asimismo, planteó cuestionamientos sobre el “uso perverso del dinero público para consolidar una regresión autoritaria y restituir la presidencia hegemónica como símbolo de poder absoluto”
Consideró además que “la oposición como la conocemos fue derrotada electoralmente por López Obrador, pero también histórica y culturalmente, por lo que si quiere superar su pasmo debe reinventarse y ser capaz de asumir una actitud de mayor frontalidad y valentía”. En este contexto, enfatizó la necesidad de construir nuevas narrativas, fomentar el debate informado y promover una participación ciudadana más amplia y más activa.
En el ámbito internacional, Ríos Medrano se refirió a la situación de Venezuela, la cual calificó como resultado de un acto intervencionista, al señalar que únicamente una potencia como Estados Unidos tendría la capacidad de ejecutar una acción de esa naturaleza bajo el argumento de combatir estructuras vinculadas al terrorismo y al narcotráfico. Desde su perspectiva, sostuvo que la caída o neutralización de regímenes autoritarios suele darse mediante el ejercicio de una fuerza igualmente concentrada.
Asimismo, consideró que este episodio responde principalmente a intereses económicos y estratégicos, más que a motivaciones humanitarias, y lo enmarcó dentro de un reacomodo geopolítico global, donde potencias como Estados Unidos, Rusia y China redefinen zonas de influencia. Advirtió que este nuevo orden tiene efectos directos en América Latina y obliga a analizar los acontecimientos internacionales con una visión crítica y contextualizada.

