Ariana García Vidal, actual secretaria de Finanzas de San Luis Potosí, asegura que el Gobierno del Estado no le debe a la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP) nada del recurso que la Federación entrega cada año a los gobiernos para que cumplan sus compromisos con las universidades estatales. Desde luego, miente.
A la prensa le aseguró que también hay que contar apoyos “en especie” que la UASLP supuestamente ha recibido. Volvió a mentir.
En una bien intencionada postura, la UASLP aceptó la propuesta de obra por recurso que le hizo Gobierno del Estado para cumplir con su aportación. Se hizo una ceremonia de arranque de obras en la Facultad de Ciencias, un estacionamiento. El gobernador prometió a los estudiantes un adicional: un gimnasio y beneficios para transporte. La obra comprometida no está, mucho menos la adicional prometida. Después de meses de inactividad, el contratista sacó la maquinaria y llegó hasta ahí.
La señora García Vidal antes de asumir este cargo, se desempeñó como directora administrativa de la Secretaría de Educación del Gobierno del Estado (SEGE) de San Luis Potosí. Y antes de aterrizar como parte de la “legión extranjera” del gobernador Gallardo, fungió como funcionaria en el Estado de México y regidora en Tlalnepantla.
Una vez que termine su encargo, si no tiene nada más que hacer en San Luis, la titular de Finanzas se irá por donde vino. A las claras, por eso la eligieron: sin nexos con San Luis, sin interés por lo que le pase a los potosinos, la señora puede acatar órdenes de jinetear y hasta distraer dinero de otros rubros del gobierno, incluido el recurso etiquetado, y desplegar toda su grosería para quienes se atrevan a pedir una explicación o reclamar el recurso.
Ya es fama que gusta de provocar que le hagan antesalas inútiles en espera de una cita o una entrevista. Algún complejo tendrá. Cuando el expectante funcionario, directivo, alcalde o proveedor ya ha gastado su tiempo en sala de espera, salen a decirle que no lo recibirá, que no se puede, que no está, o decidió entrar a acuerdo y no tiene tiempo.
Cumple órdenes. No tiene interés en quedarse en San Luis. Viene a cumplir un frío encargo. Cancerbera de la caja de fondos, ajena a San Luis. Desconectada por completo del estado, ni mentir le cuesta.

