Nataly Cárdenas
México registró un acumulado de 12 mil 556 casos confirmados de sarampión para marzo de 2026, cifra que sitúa al país por encima de Canadá y Estados Unidos en volumen de infectados, y este importante repunte de contagios podría representar la pérdida de categoría como país libre de contagios, advirtió el director de la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, Ismael Herrera Benavente.
Durante la conferencia magistral “¿Por qué una enfermedad erradicable sigue siendo un desafío global?”, el académico advirtió que esta crisis tiene una raíz histórica en el fraude científico de 1998, cuando la revista “The Lancet” publicó un artículo que vinculaba erróneamente la vacuna SRP (sarampión, rubéola y parotiditis) con el autismo.
Aunque el medio retiró el documento de forma oficial en 2010, la mala praxis científica causó un importante daño en la confianza ciudadana y derivó en peligrosas modas antivacunas. Este fenómeno impulsó prácticas actuales de alto riesgo como las “fiestas del sarampión” en Estados Unidos, donde los padres exponen a sus hijos al virus de forma voluntaria.
A este escenario se suma una problemática logística: el desabasto de medicamento y la proliferación de farmacéuticas sin registro sanitario.
A pesar de que no existe una vacuna con un 100% de eficacia o seguridad absoluta, la biología del virus confirma que la inmunización sigue siendo la herramienta más noble disponible. El sarampión es un virus monotípico de ARN cuya polimerasa no codifica errores ni muestra cambios significativos en sus proteínas superficiales. A diferencia de otros virus que mutan con rapidez, este patógeno se mantiene estable ante los anticuerpos, lo que garantiza la efectividad de las vacunas si existe una aplicación correcta.
Durante la conferencia también se explicó el concepto de amnesia inmunológica, un proceso donde el sistema de defensa del niño olvida cómo combatir otras enfermedades después de pasar por el sarampión. También hubo mención de complicaciones, como la inflamación cerebral, la cual ocurre estadísticamente en uno de cada 50 mil casos. Herrera Benavente explicó que, para erradicar el virus, es necesario que al menos el 95% de la población esté vacunada, una meta que falló en los últimos años y que facilita la aparición de nuevos brotes.
La persistencia del sarampión en 2026 no es consecuencia de la evolución del virus, sino de un conjunto de fallas humanas, la erradicación depende de una respuesta colectiva, no solo recae en la disponibilidad de los biológicos, sino en el fortalecimiento de la vigilancia epidemiológica y el compromiso social para recuperar las tasas de cobertura de vacunación, la cual es la única vía para frenar los brotes activos del territorio mexicano.

