Al menos en los últimos cinco trimestres, el crecimiento de la economía informal ha sido mayor al de la economía formal, destaca el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP). La economía informal creció 4.0% anual, mientras que la economía total lo hizo en 0.9%.
El CEESP señala que las empresas formales son el principal motor del crecimiento y del empleo del país, pero el ambiente de negocios necesario para fortalecer su operación no se ha consolidado.
En el último trimestre del año pasado y el primero del actual, la aportación de la actividad formal al crecimiento total de la economía fue negativa. El CEESP, en su espacio web de análisis, demandó un ambiente que incentive la formalidad contribuye a elevar y fortalecer el ritmo de crecimiento económico, favoreciendo al empleo y al bienestar de los hogares.
Mencionó que de acuerdo con las cifras del INEGI, durante el primer trimestre del año el valor agregado bruto (VAB) de la economía en su conjunto, con base en cifras originales, sumó 23,517,420 millones de pesos (mp) a precios del 2018, lo que significó un incremento anual de 0.9%, lo que refleja el debilitamiento que mantiene la economía desde hace ya varios trimestres. Si bien el debilitamiento de la actividad económica es preocupante, la intranquilidad aumenta cuando se aprecia cuál es el principal origen de ese marginal avance de la economía. En los resultados del INEGI, el VAB de la economía informal en el primer trimestre del año fue de 5,825,047 mp, monto que superó en 4.0% el resultado del mismo lapso del año pasado. Además, esto muestra que la economía informal representa el 24.8% de la economía total, porcentaje que, si bien es ligeramente menor al observado el trimestre previo, es uno de los cinco más altos históricamente.
El CEESP consideró que la inquietud crece al observar que, al menos en los últimos cinco trimestres, el crecimiento de la economía informal ha sido significativamente mayor al de la economía formal, de tal manera que se ha convertido en la principal fuente del avance de la economía en su conjunto. Al menos en el último trimestre del año pasado y el primero del actual, la aportación de la actividad formal al crecimiento total de la economía fue negativa.

