Con una velada memorable, la Orquesta Sinfónica de San Luis Potosí (OSSLP) celebró la noche del viernes su 25 aniversario, en el Teatro de la Paz. La presentación conmemorativa se convirtió en un emotivo homenaje al maestro José Miramontes Zapata, director fundador de la orquesta, fallecido hace apenas tres meses. Público y orquesta, unidos en un mismo sentir, rindieron tributo a quien formó y guió a esta gran institución.
Bajo la experta batuta del maestro Eduardo García Barrios, director titular de la Orquesta Sinfónica Sinaloa de las Artes (OSSLA) y cercano al legado de Miramontes Zapata, la OSSLP demostró una vez más su madurez y virtuosismo. El programa del 25 aniversario fue un guiño a la formación del maestro Zapata, profundamente arraigado en la tradición sinfónica rusa, misma que comparte García Barrios.
La noche contó con la participación especial del aclamado pianista Vladimir Petrov, cuya destreza al teclado añadió un brillo particular al evento. Antes de su interpretación, Petrov tomó un momento para recordar al maestro Zapata, y la emoción lo embargó hasta el llanto, conmoviendo profundamente a la audiencia. Junto a la sinfónica, Petrov ejecutó magistralmente el Concierto para piano y orquesta número 2 en Do menor Op. 18 de Sergei Rachmaninov, una interpretación que fue ovacionada de pie por un Teatro de la Paz a pleno.
En la segunda parte de la velada, la orquesta ejecutó la Sinfonía no. 1 en fa menor Op. 10 de Dimitri Shostakovich, otra pieza que resonó con la influencia rusa en la formación del maestro Miramontes. En el intermedio del concierto, el Secretario de Cultura, Mario García Valdés, entregó merecidos reconocimientos a los integrantes fundadores de la orquesta, quienes han sido pilares en estos 25 años.
El concierto culminó de una manera inesperada y conmovedora. Al cierre, una tuba rompió la solemnidad con las notas de “Las Mañanitas”, que fue rápidamente secundada por el resto de la orquesta y el público, que entonó el coro en una celebración espontánea y llena de afecto.
La OSSLP, que realizó su concierto inaugural el 28 de julio del 2000 en la Catedral Metropolitana de San Luis Potosí interpretando “La pasión según San Mateo” de Johan Sebastian Bach, ha construido un impresionante historial. En su trayectoria incluye participaciones en festivales nacionales y ha llevado su música a escenarios internacionales en Austria, Italia, Francia y Shanghái, consolidándose como un verdadero orgullo para San Luis Potosí.

