“La gente que apuesta por México tiene dudas legítimas y hay un momento de reflexión y ver qué va a pasar”, advirtió el abogado Miguel Carbonell, quien alertó sobre las posibles repercusiones de la reforma judicial en el desarrollo económico del país.
El especialista subrayó que México enfrenta un escenario enormemente complejo, con las presiones tras la llegada de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos y la posible aplicación de aranceles.
En una entrevista con Abelardo Medellín, periodista de Astrolabio Digital, Carbonell comentó que hay inversiones detenidas a causa de la incertidumbre, y en el caso específico de San Luis Potosí recalcó que desde otras entidades, en materia de inversiones “admiramos lo bien que han hecho su trabajo, porque hay maquilas de coches que podrían estar en Alemania, Brasil, Texas (…) tienen que sentirse orgullosos y defenderlo pero no caer en improvisaciones o populismo, que ya sabemos que dan un mal resultado”.
Sobre la reforma judicial, mencionó que se hizo sin pensarse. “En ningún país del mundo, no hay ningún antecedente en el que elijan todos los jueces, porque nosotros implementaremos un sistema que en ningun país siguen. Es un escenario de enorme incertidumbre, un salto al vacío, ¿qué riesgos y resultados? No los sabemos, nadie los sabe”.
Cuestionó también el monto destinado para la elección de jueces, superior a los 13 mil millones de pesos, que aunque es mucho dinero, que no le sobra al país, es menos de lo que había pedido el Instituto Nacional Electoral, lo que generará menos capacidad para contar con personal capaz en las mesas de votación, menos casillas, más urnas en un solo lugar y por ende, menos participación ciudadana.
Advirtió que cualquier injerencia política es una violación a la ley y a la Constitución, “es un acto ilegal que tiene que ser sancionado (…) Yo espero que las autoridades electorales realmente decidan realizar una fiscalización a fondo”.
Miguel Carbonell declaró que en el proceso de elección la cancha debe ser pareja para las y los aspirantes, “si no, sería un simulacro de democracia”.
No descartó la posible intervención de grupos delictivos, “en México el crimen organizado es una realidad”, y advirtió que tiene una enorme capacidad de influir, ya sea por la vía financiera, o con amenzas.
Pidió a la ciudadanía evitar que los grupos de interés sean quienes coopten las casillas, y sobre el voto popular, que supuestamente le devuelve el poder al pueblo, calificó esa postura como una mentira, porque ciertamente había aspectos mejorables, pero no es cierto que esto democratiza y devuelve poder, si la gente no sabe qué está eligiendo. Si a esa simulacion le llamanos democracia, a cualquier cosa le podemos llamar igual”.
Otra advertencia de Miguel Carbonell consistió en que la reforma judicial orientará la justicia a grupos de interés, ya sea con poder político para mover votantes, poder económico para financiar por debajo de la mesa o mediático, para dar a conocer un perfil al potencial votante.