“¡¡Gallardo tacaño, constrúyela desde abajo!!” es tan solo una de las decenas de cartulinas y hojas tamaño carta pegadas en las fachadas de la Escuela Secundaria Técnica Número Uno y la Escuela Primaria Tipo 21 de agosto, dos instituciones de amplia tradición en San Luis Potosí y que el gobierno estatal pretende poner a disposición de la Federación, para reconvertirlas en la Universidad Rosario Castellanos.
El proyecto, según confirmó el secretario de Educación de Gobierno del Estado (SEGE), Juan Carlos Torres Cedillo, incluye al Centro de Alto Rendimiento, para el desarrollo de actividades deportivas derivadas de la actividad universitaria.
Desde hace casi una semana que se conocieron los planes de las autoridades, la inconformidad de docentes, padres de familia, estudiantes y exalumnos se ha hecho evidente tanto en redes sociales como con bloqueos en las avenidas aledañas a ambos planteles.
¿HAY O NO RECURSOS PARA ESCUELAS?
Torres Cedillo justificó que la Escuela Secundaria Técnica Número 1 tiene el drenaje colapsado y fallas en el sistema eléctrico, por lo que se requiere una inversión de 16 millones de pesos que mejor destinarán a otras “7 u 8 escuelas que sí tienen alumnos, que tienen una expectativa a futuro de tener más alumnos”.
Y en el caso de la primaria Tipo, argumentó que a esa escuela la atraviesa una falla geológica, “y sucede lo mismo en cuanto al recurso de mantenimiento de educación básica, que no es suficiente para poder apoyar a esta institución considerando que hay otras con más población que requieren ese recurso”, por ello, consideraron más viable que la Federación se encargue del rescate de ambos inmuebles.
Pero mientras el titular de la SEGE hablaba el martes de la insuficiencia de recursos, el miércoles el gobernador Ricardo Gallardo Cardona, en un evento público en el que por enésima ocasión arremetió contra los exgobernadores y la “herencia maldita”, presumió que “ahora llevamos 400 escuelas nuevas en las cuatro zonas del estado, desde Tamazunchale hasta Matehuala; 400 escuelas nuevas y nos quedan tres años para hacer otras 400 escuelas más nuevas para nuestros hijos. 800 escuelas haremos en este sexenio”.
Incluso, el mandatario dijo que San Luis Potosí tenía 32 años sin una sola escuela nueva,
“solamente iban y le hacían un baño a una escuela, iban y la pintaban y la enchulaban un poquito y todo lo demás se lo robaban”. De la ETI y la Tipo, nada mencionó en su discurso.
“NO ME QUITEN MI ESCUELA”
Después de las protestas dentro y fuera de la Técnica Número 1 y la Tipo, los mensajes de estudiantes y personal aún permanecen en los muros de ambos planteles.
Con plumones, lápices y lapiceros. En cartulinas y hojas blancas de colores. Algunas con dibujos de niños llorando, corazones o caritas tristes, las manifestaciones de protesta en la escuela Tipo tienen casi todas un común denominador: letras de niñas y niños que defienden la escuela en la que estudian.
“No nos quiten la Tipo”, “Que tumben la Arena Potosí para hacer la uni”, “No me quiten mi escuela”, Sí a la uni pero no en mi escuela”, “Todos somos Tipo”, “Tipo tiene más de 600 estudiantes porque es grandiosa, es nuestro hogar”, “Mi escuela la queremos mucho”, “117 años siendo pilar de la educación”, “Sr. Gallardo, amo mi escuela, no me la quite por favor” y “Mi escuela no tiene fallas geológicas” son algunos de los mensajes pegados en la reja y barda de la primaria, donde también hay varias cartas dirigidas a Gallardo Cardona, en las que piden conservar la escuela.
En el caso de la ETI son menos las cartulinas, y están más enfocadas a relatar la historia de la secundaria, aunque sí se puede leer “La ETI vive” y “ETI no se cierra”.