En San Luis Potosí las fugas que hay en la red de drenaje alcanzan el 50 por ciento del agua residual y una parte termina en los mantos freáticos y el agua de éstos no se puede utilizar para consumo humano, resaltó la doctora Catalina Alfaro de la Torre, investigadora de la Facultad de Ciencias Químicas (FCQ) e integrante del Grupo Universitario del Agua, de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP).
Por el bien y cuidado del agua, la especialista dijo que es fundamental que en ciudades como San Luis Potosí se haga cumplir a los nuevos fraccionamientos con la separación de los drenajes, como una norma de construcción, para promover el reciclaje y reutilización del agua ya que el agua tratada puede ser reutilizada en múltiples acciones como riego de áreas verdes.
Sostuvo que la industria sí ha cooperado en ese sentido, pues muchas fábricas y manufactureras cuentan ya con drenajes separados y con una planta de tratamiento de agua que permite la reutilización de la misma.
Agregó que es fundamental que en los hogares se sumen a la separación de los drenajes para que se trate el agua residual del lavaplatos, lavadero y regadera por separado de la del baño, esto a decir de la doctora Alfaro de la Torre, permitirá incluso que esa agua gris no se contamine más.
Explicó que actualmente las plantas de tratamiento viven un proceso de acoplamiento pues la norma sanitaria ECO 001 que las rige, acaba de ser modificada en el 2021. Esto implica que algunos procesos de estos lugares deben ajustarse, para dar cumplimiento a lo que exige la norma en cuanto la limpieza que requiere el agua, sin embargo, requiere inversión económica.
Señaló que las plantas de tratamiento capitalinas que operan al 100 por ciento son: Tangamanga y Tanque Tenorio, y aún hay que trabajar para echar a andar la planta de tratamiento de El Morro, pues requiere infraestructura para que comience a operar en su totalidad.